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La
Historia y Orígenes del AMERICAN STAFFORDSHIRE TERRIER
Hace
unos setenta millones de años, después de la repentina y rápida
desaparición de los grandes reptiles que dominaron la Tierra
durante miles de siglos, en nuestro planeta se desarrollaron
otras especies de seres vivos, como lo son, los
mamíferos, y, entre estos, las primeras variedades de cánidos. Eran
animales de formas muy diferentes; algunos eran parecidos al
oso, otros recordaban a la hiena actual o tenían más
similitudes con el gato que con el perro actual.
Todas
estas especies desaparecieron a lo largo de un proceso de
selección que duró varios milenios, hasta que, hace sesenta
millones de años, apareció en Europa y en Asia una variedad de
cánidos que muchos estudiosos consideran como el primer
antepasado del perro moderno. Se le denominó “Cynodictis” y
parece ser que vivió en la Tierra durante unos veinte millones
de años, es decir, durante todo el período Mioceno.
Los
descendientes de este lejano antepasado fueron el
“Daphoenus”, el “Mesocyon”, el “Cynodesmus” y el “Tomarctus”. Hace
aproximadamente diez millones de años, llegó a Europa, Asia y
Africa el
“Canis” del cual derivó hace cincuenta mil años el
“Canis Lupus”, que los expertos consideran el antecesor
directo de todos los perros que existen hoy en día.
Se
cree que las
primeras domesticaciones tuvieron lugar quince mil años atrás,
y que se iniciaron como un proceso natural, estimuladas por la
utilidad recíproca que descubrieron el perro y el hombre en
distintas formas de cooperación.
A
medida que se fue desarrollando la convivencia entre el perro y
el hombre, este último fue aprendiendo las características de
su compañero que facilitaban las distintas tareas que le eran
asignadas.
Esbeltos
y veloces, los perros de caza a vista, antepasados de los
lebreles actuales; trotadores infatigables, los perros de
pastor; colosales y potentes, los perros de guerra y los
guardianes, a los cuales se confiaba la función de luchar al
lado de los ejércitos y la vigilancia de las propiedades y de
la vida de los dueños.
Se
sabe que en Asia existían unos perros de talla imponente y de
coraje indómito que no dudaban un instante en atacar animales más
feroces. De ellos nos han llegado vestigios arqueológicos e
informaciones escritas, entre las que cabe citar las de Marco
Polo, el gran aventurero italiano célebre por sus expediciones
a Oriente. Se dice que estos formidables animales eran
originarios del Tíbet y que, por distintas corrientes
migratorias (propiciadas
por los fenicios), se extendieron por toda Europa. Probablemente
los fenicios también los introdujeron en las Islas Británicas,
en donde se
cruzaron con otros perros autóctonos y dieron lugar al
predecesor del bulldog moderno, un perro (dog) utilizado en las peleas de toros (bull).
Este
tipo de competición nació oficialmente en 1920, después de
que Lord Stamford presenciara, desde su castillo, una pelea
entre dos mastines propiedad de un carnicero y un toro que
acababa de disputarse violentamente una hembra con un congénere
.
Los
perros acosaron y abatieron al toro, después de una furiosa
lucha, y la escena complació tanto al señor del lugar que
regaló el terreno en donde había tenido lugar la pelea al
gremio de carniceros, a cambio de que le enfrentamiento se
repitiera una vez por año.
Con
el paso del tiempo las peleas entre perros se modificaron; si al
principio tenía que enfrentarse al toro y derrotarlo en el
menor tiempo posible, más tarde se empezaron a instigar varios perros al mismo tiempo, y ganaba el que efectuaba
en primer lugar , una presa de una duración determinada.
Para ello se utilizaban perros muy ágiles y de dimensiones
mucho menores que la de los antiguos bulldog.
Otro
tipo de pelea que alcanzó una gran difusión, era el
enfrentamiento entre perros y otros animales, como osos, asnos,
monos, tejones, ratas y, naturalmente, otros perros. Para
este tipo de peleas era fundamental la agilidad, y los poderosos
aunque pesados bulldog , no podían con perros mucho más rápidos.
Por esta razón en el siglo XVIII era habitual aparear
ejemplares de bulldog y de terrier, en un intento de obtener
perros cada vez más rápidos.
Todo
ello ocurría sin unas directrices concretas en la cría, ya que
el único criterio era obtener los mejores resultados en las
peleas.
Los
ejemplares obtenidos cruzando bulldog y terrier se denominaban
con varios nombres, como bull
and terrier, pit dog (del término inglés “pit”, que
inidica el recinto donde tenían lugar los combates), half
and half o pit bull
terrier , y tenían características
muy dispares según el tipo de perros empleados en los cruces.
Los
animales de talla mayor se utilizaban contra adversarios mucho más
grandes: toros, osos, asnos e incluso leones; los de talla
mediana contra otros perros, o contra tejones y monos;
finalmente, los de talla pequeña se utilizaban en un tipo de
combate muy en boga en los siglos XVIII y XIX, el “rating ”, en el que el perro debía capturar y dar muerte al
mayor número posible de ratones, en el menor tiempo posible. Se
cuenta que en 1823 un pequeño bull-and-terrier, de nombre Billy,
mató 100 ratones en sólo cinco minutos y medio.
En
1835, en Inglaterra se promulgó una ley que prohibía las
peleas entre animales, lo cual motivó el rápido declive del
bulldog, a partir de entonces inutilizable, el desarrollo de
razas más pequeñas pero con la misma valentía, la misma
fuerza y la misma resistencia al dolor. Estos animales se
emplearon en combates clandestinos con rivales de talla pequeña,
ya que de este modo era más fácil eludir los controles de la
policía.
El
peso del perro, que al principio podía oscilar entre 16 y 60
kg., se redujo a los 10-25 kg., siempre buscando una buena
combinación de agilidad y potencia.
Un
gran criador de bull-and-terrier fue James Hinks, que a mediados
del siglo pasado utilizó el bull-and-terrier, el viejo old
english white terrier (actualmente extinguido) y otras razas
cuya identidad mantuvo en secreto, y logró ejemplares homogéneos,
de color predominantemente blanco y de gran belleza y fuerza.
Hinks obtuvo el reconocimiento del Kennel Club inglés e hizo oficial la raza que él mismo
había criado con el nombre todavía existente de bullterrier.
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El
Nacimiento del Staffordshire Bullterrier
El
Bullterrier criado por Hinks fue el primero en ser reconocido
por el Kennel Club, pero está demostrado que en la región de
Staffordshire existía desde hacía tiempo una variedad de
bull-and-terrier homogénea, de talla no excesivamente grande,
pero dotada de fuerza, ferocidad, valentía y resistencia al
dolor insuperables. El Bullterrier de Staffordshire no rea solo invencible en los combates, sino que también
prestaba una gran ayuda para el hombre en las tareas de guardián
de las propiedades y como cazador de ratones y de animales dañinos de más
corpulencia, como el tejón y la nutria.
Con
la ilegalización de las peleas entre animales se perdió interés
por las apuestas, de modo que el Staffordshire Bullterrier
estuvo en peligro de extinción.
Afortunadamente,
un reducido número de aficionados de su región de origen
prosiguió con la cría del Staffordshire, y gracias a su
trabajo no se perdieron todas las características que habían
sido seleccionadas durante siglos.
El
reconocimiento oficial por parte del Kennel Club inglés tuvo
lugar en 1935, fecha en que un grupo de aficionados al
“Stafford” (así se abreviaba y todavía se abrevia) fundó
un club con sede en Cradley Heath para fomentar el desarrollo y
la difusión de la raza, y redactó un primer estándar en donde
se describían las características físicas y psíquicas
deseadas.
En
1939 nació Gentlemen Jim, el primer ejemplar que fue proclamado
campeón por sus incuestionables cualidades estéticas y auténtico
pilar de la raza, que vivió doce años y que hasta los diez fue
utilizado como semental. Tuvo más de 250 hijos, entre los
cuales figuran muchos campeones, cuyos descendientes forman
parte de las mejores líneas de sangre.
También
en 1939, después de cuatro años de observación en el
transcurso de los cuales se demostró la homogeneidad de los
ejemplares criados, fueron permitidas las inscripciones en el
Libro de Orígenes sin reservas y la raza inició su aventura en
el mundo de la cinofilia oficial.
Las
extraordinarias cualidades del staffordshire bullterrier fueron apreciadas rápidamente por los conocedores de las
razas caninas, que se aficionaron a la nueva (y al mismo tiempo
antiquísima) raza, que hoy en día sigue siendo una de las más
difundidas y queridas en Inglaterra.
En
los últimos años se han registrado más de 6.000 inscripciones
anuales en el Libro de Orígenes y, gracias al elevado nivel de
calidad alcanzado por los criadores, numerosos ejemplares han
logrado resultados excelentes en las exposiciones inglesas de
mayor renombre. Un buen ejemplo de ello es Beltnite Dark Huntsman, que
tuvo el honor de obtener el primer premio en la categoría de
razas terrier de la exposición Cruft´s de 1989.
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El
Nacimiento del American Staffordshire Terrier
Tal
como se puede intuir por el nombre, el American Staffordshire
Terrier desciende de los Staffordshire Bullterrier que
desembarcaron en el nuevo continente con los colonos ingleses
que emigraron para hacer fortuna.
Eran
perros bastante diferentes entre sí, que se utilizaban en las
peleas de perros, actividad que en las nuevas colonias tenía
una gran aceptación.
Además
del Staffordshire Bullterrier, también llegaron a América
muchas otras variedades de perros empleados para distintas
labores, y entre ellas figuraban los legendarios Blue Paul
Terrier, cuyo nombre se dice procede del célebre pirata escocés
Paul Jones, que los había utilizado en sus enfrentamientos con
notable éxito; estos perros, de temperamento feroz y combativo,
normalmente eran de un color gris azulado que, según parece,
Paul Jones apreciaba especialmente.
Eran
animales de mayor corpulencia que los Staffordshire Bullterrier
, que alcanzaban los 50 cm de altura y un peso de 24 kg. Hoy en
día los Blue Paul Terrier están extinguidos , pero en muchos
American Staffordshire Terrier todavía aparece el manto gris
azulado de sus antepasados lejanos.
En
el continente americano los perros importados de Inglaterra y
destinados a las peleas recibían el apelativo de pit
bull o pit bull terrier, por los mismos motivos que ya hemos explicado en
el caso del stafford. A los criadores no les interesaba el aspecto o la belleza
de los perros, ya que sólo querían ejemplares capacitados para
la lucha y para vencer.
En
la cría se utilizaron también otros perros, algunos de ellos
autóctonos, otros importados de los países de origen de un número
cada vez mayor de colonos que llegaba de todas partes del mundo.
Los
American Staffordshire Terrier tenían, y todavía tienen, una
talla mayor que los Staffordshire Bullterrier y se utilizaban
también para la caza de animales salvajes y peligrosos, como
perros de boyero y como guardianes de las propiedades.
A
finales del siglo XIX, en muchos estados norteamericanos se
ilegalizaron las peleas entre animales y hasta 1898 la raza fue
denominada de muchas maneras: pit
bull, american pit bull, yankee terrier, half and half, pit
bulldog, blue paul, etc.; estos nombres eran utilizados
indistintamente en las distintas regiones en donde se criaban
estos perros.
La
confusión persistió hasta 1936, año en que la raza fue
reconocida oficialmente por el American Kennel Club.
Una
fecha fundamental en la historia del “Amstaff ” (abreviación para referirse a la raza) fue 1880, año
en que Charlie Lloyd, llamado Cockey, importó de Inglaterra dos
Stafford magníficos: Paddy y Pilot.
Estos
dos animales fueron luchadores excepcionales que no cosecharon
ninguna derrota a lo largo de sus carreras. Además, poseían
una belleza y tipicidad fuera de lo normal. Su fama se convirtió
en leyenda, y fueron cabezas de estirpe de muchas e importantes
líneas de sangre, que todavía hoy se encuentran en los mejores
“Amstaff ”, como
“X-pert “ y “Ruffian
“.
En
1898 C.Z. Bennet fundó
el United Kennel Club, y registró con el número uno a su perro
Bennet´s Ring como American Pit Bullterrier. A partir de aquel momento se prohibieron los
cruces de ejemplares reconocidos con perros de otras razas, y
los otros nombres utilizados para denominar estos perros fueron
desapareciendo paulatinamente.
La
raza se hizo pronto muy popular y se extendió por todo el país,
iniciando su viaje por la historia de la cinofília que la ha
llevado hasta nosotros.
Muchos
aficionados empezaron a criar amstaff por su temperamento, no
por su ferocidad en los combates. No tardaron en darse cuenta de que las posibilidades de
utilización de la raza podían ser mayores, y empezaron a
surgir círculos de criadores y simpatizantes. En 1921 el señor
Dunable fundó en Clay Center (Kansas) el American Bull Terrier
Club, que elaboró un primer esbozo de estándar que es la base
del que actualmente está en vigor.
En
1930 el American Kennel Club (organismo afiliado a la Federación
Cinológica Internacional) no aceptó registrar la raza con el
nombre de american bullterrier, ya que el Bullterrier Club de América
se opuso a ello. Por otro lado, Will Judy, el conocido editor de
la revista Dog World , intentó
que la raza fuera reconocida con el nombre de Yankee
Terrier , aunque sin éxito. Sin embargo, su empeño le valió
el honor de ocupar el cargo de vicepresidente vitalicio del
Staffordshire Terrier Club of América (STCA).
Al
haber sido reconocido el 1935 el staffordshire bullterrier, el
American kennel Club (AKC), que consideró al amstaff como un pariente próximo del stafford inglés decidió
reconocer la raza con el nombre de staffordshire terrier. Esto
tuvo lugar en junio de 1936,y el 1º de julio del año siguiente
se publicó oficialmente el primer Libro de Orígenes de la
raza. En agosto del mismo año fue regsitrado el primer ejemplar
que se llamaba Farmer´s Snuggles Up. Muchos perros, que para obtener un
reconocimiento habían sido registrados en otras organizaciones
no oficiales, como elya citado United Kennel Club (UKC) y la
American Dog Breeders Association
(ADBA), que desde 1909 había homologado la raza pit
bullterrier, presentaron solicitudes para ser inscriptos también
en el AKC.
El
30 de agosto de 1936 se celebró el NorthBrook Kennel Club Show
en donde la raza fue expuesta por primera vez en un certamen
homologado por el AKC. Allí Charles J. Doyle exhibió el macho
Doyle´s Shiner. Doyle fue un gran criador que contribuyó,
junto con otros aficionados, en la difusión de la raza y en la
mejora de sus características. Tanto su criadero Tacoma, como
los de X-Pert y Ruffian forman parte de la historia del American
Staffordshire Terrier, y sus líneas de sangre están presentes
en los mejores ejemplares modernos.
El
primer campeón UKC fue Maher´s Captain D, en 1937.
El
mismísimo Presidente Roosevelt fue un gran admirador de la
raza, que crió apasionadamente. Otro factor que repercutió en
la popularidad de los amstaff
fue la aparición de varios ejemplares en películas de cine
mudo. Un buen ejemplo lo constituye Pete
, un american staffordshire terrier, que llegó a actuar en
diversas series televisivas.
Varios
amstaff fueron
protagonistas de acciones heroicas durante la primera y la
segunda guerra mundial, y algunos de ellos fueron incluso
condecorados. Un perro famoso fue Stubby,
que salvó a toda una división del ejército americano
advirtiendo de la inminencia de un bombardeo de gas.
También
actuó como mensajero, en patrullas de rescate, y en cierta
ocasión detuvo con la amenaza de sus terribles dientes a un espía
enemigo, a quien custodió hasta la llegada de los soldados. Sus
gestas le valieron honores, medallas e incluso el grado de
sargento.
Una
vez finalizada la segunda guerra mundial, la raza se fue
imponiendo gracias
a su maravilloso carácter y a sus excepcionales dotes psíquicas
y físicas.
Llegamos
así a 1972, año en que el primer staffordshire bullterrier fue
importado por los norteamericanos. En aquella fecha, el AKC
decidió modificar el nombre de la raza en american
staffordshire terrier, añadiendo el término american
para diferenciarlo claramente de su pariente inglés.
En
octubre de 1974 se inició el registro de ejemplares en el Libro
de Orígenes con este nombre y, en 1975, el AKC reconoció también
al staffordshire bullterrier. En 1988 la asociación oficial de
la raza, el Staffordshire Terrier Club of America, cambió su
propio nombre por el de American Staffordshire Terrier Club.
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El
Estándar del American Staffordshire Terrier comentado.
Aspecto
General
El
american staffordshire terrier ha de dar una impresión de gran
fuerza por su talla; es un perro bien construido, musculoso, ágil
y elegante, muy atento a todo lo que ocurre a su alrededor. Debe
ser compacto, sin que las patas sean muy largas, ni las líneas
demasiado esbeltas. Su bravura es proverbial.
Comentario
Se
trata de un perro de extraordinaria potencia. Su aspecto infunde
admiración y respeto. Tiene la expresión decidida pero
tranquila. La mirada es directa y leal; un Amstaff nunca atacará
a traición. Sabedor de su fuerza, observa lo que ocurre a su
alrededor. Es compacto y potente. La elegancia de su porte
suscita admiración.
Cabeza
Es
de longitud mediana y alta. El cráneo es ancho; los maseteros
son muy pronunciados; el stop es muy marcado; las orejas tienen
arranque alto.
Comentario
La
cabeza debe ser poderosa y a la vez elegante. Los músculos de
las mejillas están bien delineados. El stop se aprecia
claramente marcado. En caso contrario se considerará la cabeza
como muy defectuosa.El cráneo es ancho y la inserción de las
orejas es alta. Las líneas craneofaciales son ligeramente
convergentes.
Orejas
Es
mejor dejarlas enteras. Deberán ser cortas, en forma de rosa o
semierguidas. Las orejas totalmente caídas están penalizadas.
Comentario
Las
orejas ideales son las de forma de rosa o semierguidas. La
posible amputación de orejas deberá ser moderada, ya que no
tiene ninguna razón de ser.Tiempo atrás se les practicaba a
los perros que peleaban para ofrecer al contrincante la menor
presa posible; hoy en día se realiza solamente por motivos estéticos.
Las orejas caídas se penalizan porque influyen negativamente en
el aspecto de potencia de la cabeza y, por lo tanto, el estándar
las rechaza. El
corte de las orejas deberá efectuarse por un veterinario
experto y conocedor de la raza, para que la medida sea la más
adecuada. Puede efectuarse a partir de las ocho semanas de vida,
y preferiblemente antes de las quince; es conveniente saber que
requiere un periodo de convalecencia para evitar problemas.
Ojos
Los
ojos son de color oscuro, redondos, situados en una posición
baja y separados. No habrá ningún signo de despigmentación en
los párpados.
Comentario.
Deben
estar bien separados entre sí y el color lo más oscuro
posible, sin despigmentación en el margen de los párpados. La
forma redonda es necesaria para no alterar la expresión del
perro. Su mirada ha de ser recta y clara, sin atisbos de maldad.
Hocico
Mediano,
redondeado por arriba y caído bajo los ojos. Las maxilares
deben estar bien dibujados. La mandíbula tiene que ser fuerte y
ejercer una buena presa. Los labios, tensos, se adaptan a
la mandíbula, sin quedar laxos en ningún punto. Los incisivos
superiores deben estar en contacto con la parte anterior de los
incisivos inferiores. La trufa es totalmente negra.
Comentario
Unicamente
se admite la trufa negra; todos los demás colores deben
penalizarse. Los maxilares son potentes, y el cierre claramente
en tijera. Los
caninos son muy fuertes; todo aquello que impida una buena presa
se deberá considerar un defecto. Tendrá una longitud mediana,
una estructura potente y los labios adheridos.
Cuello
Potente,
ligeramente torneado; su anchura va disminuyendo progresivamente
desde los hombros hasta llegar a la nuca. No deberá presentar
ningún indicio de piel abundante. De mediana longitud.
Comentario
El
cuello desempeña un papel fundamental en la potencia del
movimiento. Tiene que ser de longitud media y estar bien inserto
en los hombros. Los músculos deben ser muy fuertes. Su
consistencia y forma correctas son indispensables para las
funcionalidad del perro.
Hombros
Fuertes
y musculosos; los omoplatos son anchos y oblicuos.
Comentario
Los
hombros deben ser muy robustos, y en su conjunto darán la
impresión de potencia. Los norteamericanos los definen como
well laid back, es decir, bien relajados.
Línea
Dorsal
Bastante
corta, con una ligera inclinación desde la cruz hasta la grupa,
que cae suavemente hasta el arranque de la cola. La zona renal
está levemente elevada.
Comentario
El
cuerpo del perro está incluido en un rectángulo no muy
alargado; el tronco debe ser bastante corto; el lomo debe dar
robustez al conjunto. Los riñones presentarán una leve
retracción en los flancos, de manera que el perro no parezca
ligero, sino sólido y robusto.
Tórax
Costillas
bien arqueadas, largas y unidas entre sí. Las extremidades
anteriores están suficientemente separadas para permitir un
correcto desarrollo del pecho, que debe ser alto y ancho.
Comentario
Si
el tórax está bien conformado transmite la impresión
de potencia y robustez. Las extremidades, que en consecuencia se
encuentran separadas entre sí, acentúan esta impresión de
potencia que se aprecia en el movimiento.
Cola
Corta;
tiene arranque bajo y su diámetro disminuye progresivamente.
Nunca se lleva enroscada, ni encima del lomo. No se amputa.
Comentario
No
es una cola larga ni tampoco de mucho grosor. Hay que premiar el
tipo de cola que se va estrechando hacia la punta y que termina
justo a la altura del coverjón.
Extremidades
Las
extremidades anteriores deben ser rectas, con osamenta fuerte y
redondeada. El metacarpo es vertical. Las extremidades
posteriores son muy musculosas, con coverjones bajos y en ningún
caso orientados hacia el interior o hacia el exterior. Los pies
son medianos, bien arqueados y compactos.
Comentario
Las
extremidades anteriores tienen huesos fuertes. La osamenta
ligera debe considerarse un defecto grave. Los huesos deben ser
redondos y los aplomos perfectos. Las extremidades posteriores
proporcionan un gran empuje y deben tener musculatura muy
potente. Un defecto grave es la falta de potencia en el
tren posterior. En este caso los aplomos también tienen que ser
perfectos.
Movimiento
El
paso debe ser clásico sin tendencia al balanceo ni a la
ambladura.
Comentario
El
movimiento del Amstaff tiene que ser suelto y potente. El empuje
del tren posterior debe ser poderoso y rítmico, y el paso no
debe ser contraído. No se admite ningún balanceo, ni mucho
menos la ambladura.


Manto
Pelo
corto, tupido, de tacto duro y brillante.
Comentario
El
pelo debe ser duro al tacto. No se aprecia el manto blando o con
pelo excesivamente largo, aunque esto ocurre en raras ocasiones.
Color
Puede
ser monocromo - sea cual sea el color -, moteado o de dos
colores, uno de los cuales debe ser blanco. Se aprecian poco los
mantos negro y fuego, de color hígado o con mas del 80 % de
blanco.
Comentario
La
única limitación es la que determina el estándar en
referencia al color blanco, que no puede superar al 80 %
de la superficie, la negro y fuego (hoy en día casi
inexistente) y al color hígado. Los colores deben ser nítidos,
brillantes y bien amalgamados. El color blanco de la cabeza no
justifica despigmentaciones acentuadas en los márgenes de los párpados.
Talla
La
talla y el peso deben ser proporcionales. La altura ideal
(medida en la cruz) va de 46 a 48 cm. para el macho y de
43 a 46 cm. para la hembra.
Comentario
El
estándar india la talla ideal, que puede ser superada en exceso
pero no en defecto. Los machos pueden llegar a los 50 cm. Pero
no más y las hembras, como mucho a los 48 cm.
Generalmente
el peso oscila entre los 25 y los 32 kg.
Si
se exceden estos límites el perro pierde valor como animal de
trabajo (naturalmente nos referimos a ejemplares en plena forma,
sin sobrepeso).
Defectos
Cualquier
detalle que difiera de las características descritas se
considerará un defecto., penalizable en función de su
gravedad. Se penaliza defectos como la trufa
despigmentada, los ojos claros, los párpados de color
rosa, la cola demasiado larga o poco elegante, y también el
prognatismo y el retrognatismo.
Comentario
El
estándar hace referencia a los defectos que deben ser
considerados con mayor severidad. Cabe añadir los que tienen
que ver con el carácter, que no puede considerarse totalmente
aparte del aspecto físico (por ejemplo, no se tolera la falta
de temperamento), y los concernientes a la talla, que es un
factor muy importante que no puede dejarse a la libre
interpretación de cada criador.
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El
Carácter del American Staffordshire Terrier
Es sin duda el tema mas
interesante a la vez que polémico que rodea a nuestra raza. Como dijo un amigo mio, el
AMSTAFF es caracter, es decir, no se concibe un buen ejemplar de la raza sin caracter.
Cuando hablo de caracter, no quiero que se confunda con agresividad gratuita e
injustificada del perro en cualquier situación, todo lo contrario, ya que si el AMSTAFF
hemos dicho que es caracter también debe ser equilibrio en igual medida.
Para describir como debe ser el
caracter de un ejemplar típico, podemos empezar diciendo que el AMSTAFF es un perro que
no provoca ni ejerce dominancia sobre sus congeneres pero que no tolera
ningún gesto que pueda considerar una amenaza o le pueda resultar extraño del otro perro, en cuyo caso su
respuesta puede ser letal para su congenere, ya que no existe ningún perro (a excepción
de los perros de presa) capaz de resistir el ataque de un AMSTAFF. Por
todo esto es
aconsejable no dejar nunca sin control nuestro AMSTAFF ya sea macho o hembra, ya que si se
encuentra con algun perro
de su mismo sexo y de actitud dominante, la pelea está
asegurada y la vida del otro perro correrá serio peligro.
Desgraciadamente, hoy en dia es
habitual ver como lo único importante a la hora de cruzar dos AMSTAFF es el numero de
títulos o logros en exposiciones de belleza que poseen los perros, sobre todo el macho a
cruzar, ya que también es tristemente habitual ver como se menosprecia a la madre de la
camada, siendo lo único importante que el macho sea un campeón de belleza. Con todas
estas actitudes lo unico que vamos a conseguir es desnaturalizar la raza y lograr perros
muy hermosos y carentes de su mítico caracter, pilar fundamental sobre el que se ha de
construir nuestra raza.
El AMSTAFF es un terrier, esto
quiere decir que debe ser en general un perro activo y atento a todo lo que ocurre a su
alrededor, no obstante no debemos olvidar que ademas de tener origenes terrier, el AMSTAFF
tiene origenes de perro tipo bulldog y por tanto es lógico encontrar ejemplares con un
caracter bull mas acentuado que otros mas terrier; Además se suelen diferenciar en su
conformación física, ya que el AMSTAFF que se comporta mas terrier suele ser un animal
mas fino, al contrario que los tipo bull que son mas masivos a la vez que
tranquilos.
Para terminar con este comentario
sobre el comportamiento y el caracter del AMSTAFF decir, que al igual que ocurre con las
personas, cada perro es y se comporta de manera diferente ya que el comportamiento de cada
perro depende de multiples factores, empezando por el ambiente en el que se mueve y del
que aprende. Es aquí donde entra la influencia que sobre el AMSTAFF ejerce su dueño, el
cual va a tener gran parte de culpa del caracter y comportamiento de su perro. Todo lo
comentado en anteriores parrafos se refiere a individuos equilibrados y criados en
ambientes adecuados, sin dueños subnormales que vuelven loco a su AMSTAFF que lo único
que desea es agradar a su dueño.
Ha sido utilizado durante siglos en los combates. El temperamento que se ha
formado es fuerte y determinado mientras que la agresividad, aunque se encuentre
en estado latente, si se despierta por una mala educación, puede manifestarse
de manera imprevisible. Las extraordinarias cualidades de fuerza y potencia, con
respecto a su talla, hacen que estos perros sean muy peligrosos si se les induce
a la pelea. Por lo tanto en ningún caso habrá que estimular su instinto de
lucha, que ya de por sí es bastante desarrollado. Para tener un buen compañero
un miembro de la familia simpático, seguro y equilibrado en cualquier
circunstancia, fiel amigo de los niños, que sepa convivir pacientemente con
otros animales, se le debe erradicar desde pequeño cualquier impulso agresivo,
y se le acostumbrará a relacionarse con otros animales, sobre todo con perros.
Como última advertencia hay que destacar que nunca debe dejarse un ejemplar
solo y sin vigilancia con perros del mismo sexo, sobre todo si son machos. En el
caso que se desee tener más de uno, lo mejor será pensar en otra raza mucho más
apacible, que seguro dará menos problemas.
Para
definir el carácter del Amstaff no hay otro adjetivo que no sea
“increíble”. Como ya hemos visto, se trata de una raza de
antiguos orígenes formada mediante una selección orientada a
privilegiar la valentía, la ferocidad, la potencia y la rabia
destructora, sin tener en cuenta el carácter y el ánimo del
perro. Milagrosamente al finalizar su carrera de luchador, el
Amstaff ha manifestado la más extraordinaria y apreciada de
todas sus cualidades: el carácter.
La lealtad y la honestidad son sus características más
destacadas. La mirada es directa y fiera, igual que el
comportamiento. Nunca traicionará la confianza depositada en él
y hará todo lo posible para contentar a su dueño. Con los niños
es de una delicadeza conmovedora, igual que con los otros pequeños
animales de la casa que se le ha enseñado a respetar. Es capaz
de elaborar auténticos razonamientos que
sorprenden al observador más escéptico.
Su
valor no conoce límites, pero no es un temerario
inconsciente, y sólo reacciona si se lo provoca. Es
potente, equilibrado, obediente, muy cariñoso y cuando se da el
caso puede ser temible; pero quien conoce bien la raza, sabe que
puede fiarse de él. Como guardián es atento y si ve obligado a
pasar a la acción, las consecuencias para el incauto agresor
pueden ser de suma gravedad. Se adiestra muy fácilmente y se
emplea en las disciplinas más dispares con óptimos resultados.
Ha
sido utilizado, como perro de guardia, de defensa (especialidad
en la que ha obtenido los más codiciados títulos en EEUU), de
socorro, lazarillo, para caza mayor, como auxiliar en el ejército
realizando tareas de mensajero y asalto (en las que ha obtenido
varias distinciones al mérito en la última guerra mundial),
como boyero y conductor de rebaños; también ha destacado en la
“Pet Therapy”, como ayudante en el tratamiento psicológico
de individuos con dificultades y concurso de arrastre de pesos
(en 1983 un ejemplar de esta raza arrastró 1650 kilos es decir
¡ 55 veces su peso!). Todo lo expuesto puede parecer inverosímil
y por esto nos gustaría narrar algunos hechos verídicos.
En
1986 un Amstaff de nombre Guthrie salvó a su dueña de la
agresión de una serpiente venenosa, interponiendo la cabeza en
el momento del ataque del reptil, siendo mordido él mismo. Otro
salvó a su joven dueño, que había quedado atrapado en el
interior de la casa en llamas, entrando y arrastrándolo antes
de que las paredes se desmoronaran. Un joven Amstaf fue
filmado mientras intentaba recuperar un bastón caído en una
piscina haciendo con la pata una ola que lo empujaba hacia él.
Al final cuando el bastón estuvo cerca, utilizó otro palo para
atrarlo. En 1985, Daubi Barica, llamado “The Duke”, fue
distinguido con una medalla de oro por haber sacado de un automóvil
en llamas a su joven dueño. Un cachorro de Amstaff fue filmado
mientras intentaba sustraer un juguete a un ejemplar adulto;
visto el poco éxito de los primeros intentos fue a buscar otro
juguete y lo ofreció a su amigo que, enternecido, aceptó
el intercambio.
Un
excelente criador de la raza, invitó a un amigo a su casa
para ver sus ejemplares. Uno de ellos era Sonny, un macho que
tenía dos años de edad. Ambos se hicieron amigos muy rápidamente
y, movidos por la simpatía recíproca, trajo unas
protecciones de adiestramiento para jugar un rato. El invitado
le dejó que diera unos cuantos tirones y luego lo hizo volar
por los aires; a continuación fingieron fugas y persecuciones,
hasta que ya cansado dio por finalizado el juego. Entonces el
dueño ordenó a Sonny que subiera al coche familiar en el que
solía viajar e invitó al visitante a que se acercara al
mismo y se sentara en la parte posterior con la puerta abierta.
Luego se levantó nuevamente y su amigo le dio una orden seca a
Sonny (“¡Guardia!”) y cerro la puerta de auto. Luego
le propuso al visitante que se volviera a acercar y fue entonces
cuando Sonny le gruñó terroríficamente. Todo el vehículo
traqueteaba por la furia en su tentativa de defensa; nadie en el
mundo hubiera sido capaz de entrar, y él tampoco, por
descontado. A continuación el dueño le pidió al invitado que
abriera la puerta y que entrara. Este le preguntó si se había
vuelto loco y se negó a hacerlo. Ante su nueva insistencia y
después de dudar bastante, mientras Sonny repetía la defensa,
abrió la puerta con gran aprensión y vio que Sonny, sin dejar
de gruñir, retrocedía hacia los asientos traseros. Gruñía y
movía la cola, sacudiendo la cabeza; le estaba dando a entender
que no debía sobrepasar aquel límite, pero no lo habría
atacado; ¡en el fondo era su amigo!. Su dueño
me confirmó que si un extraño hubiera hecho lo mismo, no
hubiera salido entero del coche. Esto es pues lo que entiendo
por inteligencia, lealtad, devoción, responsabilidad e
interpretación de las situaciones, cuando hablo del Amstaff.
Este
es el Amstaff, un amigo con el que se puede contar siempre. Para
esta raza son válidas las recomendaciones de no azuzar nunca al
perro, especialmente de cachorro, contra otras personas o
animales, ya que su instinto atávico para la lucha podría
salir a flote y convertir nuestro perro en un animal peligroso.
Ya
se ha comprobado que cuando se presenta la ocasión, incluso el
Amstaff más manso asumirá con determinación y dureza la
defensa de sus protegidos.
Otro
aspecto que debe tenerse en cuenta es que no ha de dejarse el
perro suelto en donde haya otros cuyo comportamiento se
desconoce, sobre todo si son machos y de la misma raza, ya que
el resultado puede ser imprevisible. Observemos a nuestro
Amstaff cuando esté con otros perros. Si alguno lo provoca más
de la cuenta, no tardará en alzar la cola, recta sobre la
espalda. Cuando la cola esté erguida como el asta de una
bandera, será preciso tomar las debidas precauciones porque en
pocos instantes nuestro amigo reaccionará a la provocación con
un ataque fulminante e invencible.
En
cambio, no existe ningún problema con los niños. Soporta
pacientemente todas las travesuras y los juegos más pesados.
Para que el Amstaf, en particular el macho, de lo mejor de sí
mismo, necesita un dueño que sepa valorar y cuidar sus dotes físicas
y psíquicas, y que tenga un carácter decidido y leal.
Los
animales de esta raza pueden vivir en casa o al aire libre, pero
prefieren estar al lado de sus dueños.
Para
mantener la forma física, sobre todo si vive en un
departamento, el Amstaff tiene que realizar largos paseos,
siempre con correa, para desarrollar musculatura.
El
American Staffordshire Terrier es un perro bello, con líneas
armoniosas y a la vez poderosas, con pelo raso que no requiere
ningún acicalado y es por naturaleza un animal limpio y que no
emana olores desagradables.
El
temperamento decidido y fogoso, unido a una gran inteligencia, a
la predisposición por el trabajo y a la extraordinaria
potencia, hacen de él un perro adaptable a todas las personas y
todas las circunstancias.
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la página
(Según
Libro El American Staffordshire Terrier de Umberto Cuomo de 1985).
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